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FUERA DE MI CASA.

Tú, nebulosa que vuelas de puntillas por encima de las casas. Tejas de barro, granito, mármoles travertino, te da igual. Tú, que vuelas por encima de todos los tejados del mundo y conoces todos los mares y pueblos del planeta. Eterna ausente de clasismo y de la clase. Tú, que te has llevado a tantos... Masa escamosa oculta que tanto te divides e invades pueblos, naciones y almas; tú,   que te escondes detrás de nuestras ecuaciones, algoritmos y probetas. Tú, traidora innata y ladina que te esparces por el mundo. Tú, que tocaste ayer la puerta de mi casa. Tú, que hoy has sido vencida por la mejor persona que jamás conoceré: mi Padre. Como si te viese tras la foto. Desde aquel entonces, cuando los bancos de arena eran gigantes en Palmones, cuando él empezaba a quitarme los ruedines y yo pescaba con chambél. Desde entonces, ahí estabas tú. Escondida, agazapada, detrás de aquellas rocas ordenadas del espigón. Pues patinas escondida detrás de nuestras vidas, merodeas por los ...

SONETO AL VAGABUNYO

SONETO AL VAGABUNYO De piedras vas tejiendo tu pañuelo, cuando el frío no pregunta ya por ti, los suspiros, las miradas, los consuelos, para otros, tu mirada es baladí. Si mantas no calientan, ni sombreros, si las vidas no se acuerdan de vivir,  si las trencas solo abrigan embusteros,  cuéntame qué diferencia es de morir.  Y en el banco esta tu casa, tu salón; tus cartones desollados, tu colchón;  y mi bolsa del mercado, tu edredón.  Y en tu casa está mi pena y tu dolor: quienes miran para el lado, como yo,  ignorando sin apenas corazón.

LA FERIA DE SEVILLA

FERIA DE SEVILLA (I) Si traes hoy tus lunares, primavera, no inundaré de envidia mis pestañas, ni juzgaré jamás, aunque yo quiera, ni inventaré el ' Ducado de Pastrañas '. Hoy beben sevillanas mis caderas, y bailan con el fino -que no engaña-; hoy muero con Morante tras barrera, hagámosle el amor a la guadaña. Prejuicios en carrozas, puro en mano, cañizos con compás, arte gitano, y corbatas y corpiños de alquileres. Son sus luces y sus sombras, ser humano; que me maten si no muero sevillano, aquí tienes que venir o si no mueres.

A LUIS ARTIÑANO

Te fuiste en una de Philip Glass , o en una de Tiersen . O no, o en una de Elfman , o de Dylan , ¡no lo se!, pero te fuiste en una canción. Y sé que era en una de esas grandes canciones con una fuerza inmensurable que uno no puede parar jamás y que, además, sabe, que aunque la parase, esta siempre seguiría sonando, allá en el infinito. Siempre seguiría existiendo. Como tú. Nuestros cuatro codos descansaban en la mesa de una terraza en la tarde de un frío lunes cualquiera -menos de junio-, casi sin conocernos de nada, después de habernos presentado y coincidir un par de veces, ahí estábamos. El trabajo era el valiente que nos había llevado a sentarnos aquel día en aquella silla de paja. Pero estaban equivocados él, o la silla de paja, si pensaban que iban a ser los únicos protagonistas. Porque no éramos amigos, pero qué mas daba. No fimos capaces de enlazar dos conversaciones sin filosofar escarbando en temas de la vida. Y eso no nos hacía en ningún momento más importantes, y lo sabía...

EL TIEMPO QUE NO HAY TIEMPO

Y de repente vas cerrando los ojos, te empiezas a relajar. Vas paulatinamente pensando en nada, y vas notando como tu cuerpo se empapa de ese nada y se evade de ti. Pierdes el control de la piel y la conciencia, hasta que quedas off. Estás fuera. Ya tu mente está o estará viajando a otros mundos forasteros, extraños, donde no existe ni tiempo ni espacio, donde no existe el dinero. Donde solo existen los espacios inventados, y otros que conoces, si, pero modificados. Alguien ha cambiado todo de sitio. Y de lo que vives en estos lugares la mayoría de las veces no recuerdas absolutamente nada. Y otras si, como si hubieras estado y lo hubieses vivido intensamente. Y este viaje extracorpóreo que siempre pasa, que pasa todas las noches, nosotros lo adoptamos como normal. Parece como si nos hubieran impuesto un ejercicio para practicar, todas las noches, para cuando llegue el sueño más profundo, del que ahí ninguno despertaremos jamás. Han dicho "que duerman un ratito todas las noches....

UNA ETARRA SIN OLVIDO

Perdonen que me cuele esta tarde por el ordenador en sus vidas, un ratillo. Que os robe más menos un centenar de pestañeos, y que intente que poco a poco, mientras vais leyendo estas palabras, que el sonido que no provenga de un clickeo o de vuestra respiración, vaya bajando hasta reducirse a cero. Pero tenía una deuda. Una deuda conmigo mismo, la cual si no la reducía a unos cuantos pixeles me moría. Creo que hoy voy a hablar mal. Si, un poco... Joder, perdonarme. Creo que en este tema es la única forma de ser sincero. Creo que por encima de casi todas las cosas está la educación; y un pelín por encima, pero muy poquito, está la Verdad y la Justicia. Decía Jodrowsky "cuidado con tragarte tus insultos, en cada palabra sucia anidan gusanos venenosos..." A la señorita Inés. La cual su verdadero destino no debería de ser la cárcel, sino este debería albergarlo su propio apellido... UNA ETARRA SIN OLVIDO Si tú guardas las pistolas yo no el sueño, de enterrarte bajo...

LA ILUSIÓN DE LA PRIMAR EDAD

Por esas manos cruzaditas, por esas venas superpuestas, por esas miradas casi perdidas. Por ese pulso al descompás, por ese paso al compás de bulería, por esa cabeza a las 15:00, por esas cuatro canas negras, por esa derrota de la ilusión al tiempo. Por todo esto, yo hoy escribo a mi Primera Edad. Nuestros abuelos. Perdonad, pero antes que nada tenía que explicar cuáles han sido los motivos que me han llevado a levantar la huelga, y a aporrear este qwerty de manera desgarrada. Pero como dice Konrad Adenauer "Cuando alguien habla demasiado, sus palabras suenan sin oírse." Fue fruto del azar, el que mi coche en ese momento estuviera hospitalizado y eso me permita ahora redactaros lo ocurrido. Estaba el viernes pasado en el metro de Madrid, a las 8 de la mañana allí sentado. Apenas compareciente, allí sosteniéndome la cabeza para que no se cayese y rodara al vagón contiguo. Y fue cuando escuche algo, un sonido inusual (aunque cualquier sonido allí lo fuera): <<ghhh...